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viernes, 17 de febrero de 2012

Nak 54.0

Claridad violeta. Un reloj asesinaba las siete y media. Toses .Amanecer gélido. La tragedia cómica: las bicicletas abandonadas bajo el rojo influjo lunar. Ciudad de otros. Balcón. La brisa agitando sueños con sabor a miel. Un largo trago al vaso de licor de ajenjo. Paso de viejos tranvías. En la calle los ululadores de las llanuras quánticas arrastran a los trabajadores hacia la fábrica de cerveza y conductos de iridio. Frío. La brisa del norte arrastra sombras..El radiador de iones se despereza con un crujido desagradable. Las farolas ahogan bostezos en ámbar cansino. Una niebla tenue adormece a las gaviotas posadas sobre el tejado plano de la factoría de sueños. Hojas tímidas de los árboles de latón rozan la acera naranja. Una farola suspiró y se apagó cansada. Amanece mientras Nak todavía no ha encontrado el camino entre las nubes.

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